Estructurales: traslados a precios de los mayores costos, que incluye la puja distributiva y el nivel del dólar, que es el precio más importante de la economía argentina.
Coyuntural: comportamiento empresario, que especula todo lo que puede en la formación de precios pero también aplaude al gobierno.
Una singularidad: la actividad económica se contrae pero la inflación no se detiene y caen los salarios. Nunca antes se dieron simultáneamente. La baja interanual hasta el presente alcanzó al 9,2% en mayo y subió al 9,8% en junio.
La pérdida del poder adquisitivo del salario se ubica en los 10 puntos, pero es mayor en los niveles de ingresos más bajos dada la proporción del gasto en servicios y alimentos respecto del total del ingreso.
Se suma la actitud de los exportadores quienes aplaudieron la devaluación y la eliminación de aranceles, amortizando la contracción del primer trimestre, pero ahora presionan por otra devaluación, argumentando el atraso cambiario. Algo hay: la estampida de precios debilita todo ingreso. El gobierno no evidencia un plan para la crítica situación. En principio acepta reformar en parte el tremendo reajuste de las tarifas públicas, pero no anula su concepción esencial es que el grueso de la crisis, que generó, la pague el pueblo. Es pertinente a su concepción neoliberal de la economía. A su origen conservador retrógrado. No obstante, para el empresariado se vive en una economía de mercado, su ideal ideológico.
El Banco Central anticipó baja en las tasas de interés. Esperó aplausos, pero la respuesta fue suba del dólar.
Como bien apunta Claudio Scaletta se da la paradoja del huevo y la gallina. ¿Quién empieza?. Los precios trepan. La teoría capitalista (la bondadosa) dice que los salarios reactivan el consumo, pero el empresariado reacciona y eleva los precios a porcentajes superiores a los salarios, amparándose en la libertad del mercado. El gobierno aprueba porque lo representa.
Por su lado el lado exportador de los empresarios, que presionan por otra devaluación, retienen liquidaciones y por lo mismo los precios son elevados empujando a la estanflación.
Y los sindicatos, sin abandonar su conservadurismo, se ocupan de su unificación y quizá lanzar un paro para amortiguar protestas y recordar lo que fueron.
Para el gobierno el empresariado –su aliado de clase- no se comporta debidamente y le pide, por lo bajo, responsabilidad. ¿Cuál?. El empresario quiere ganar guita. Es existencial. No le importa otra realidad. Y a los integrantes del gobierno les interesan las elecciones del 2017 y están desesperados por superar la coyuntura. Solos no pueden. Los aliados de clase social están para las buenas, según lo demuestran hasta el presente. Han recibo otro obsequio: pueden admitir sus fondos en el exterior, pero dejarlos donde están, por lo que el mismo Macri se preocupa menos que antes, cuando fueron descubiertos sus millones de dólares, en Panamá papiers y otros lugares.
Alternativas
El gobierno tiene dos posibilidades en su política: promover el ingreso de bienes para bajar precios internos y de capitales, como hicieron José Alfredo Martínez de Hoz y su discípulo Domingo Felipe Cavallo. Los efectos de demostración fueron la desnacionalización de la economía y el endeudamiento.
Estimo que le puede resultar imitarlos, dada la mala experiencia acumulada. El oficialismo es minoría en el Congreso Nacional y si obtuvo algunos logros en las votaciones, fueron acuerdos transitorios y es improbable que lo acompañen en ese contenido de política, aunque ya han ingresado e ingresan bienes que reemplazan a los internos. Al Justicialismo no le convendría esa política por su gravitación opositora, aunque la apertura importadora y la sobrevaluación cambiaria en base a deuda, aparecen como un sistema destructivo de los gobiernos derechistas. No quiere una herencia como la de principios de este siglo.
La situación internacional es contractiva y si hay capitales disponibles no son para inversiones productivas, si no para especulación financiera como en los 90. El macrismo está admitiendo algunas sustituciones de bienes internos. Es peligroso. Se verá si pone límites, recordando que la capitalización de la familia se alcanzó en el mercado interno. Mauricio vivió esa realidad cuando comenzó a tener percepciones, pero conceptualmente se lo formó económicamente en el liberalismo teórico, en el que las naciones desarrolladas no lo aplican internamente pero lo pregonan para las otras.
Julio 2016. Canono Elorza.

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